miércoles, 23 de abril de 2014

TE AMO MI VIDA

Hoy, madrugada del 24, se cumplen seis meses, medio año, que empecé algo maravilloso con una persona increíble para mí. A algunos les puede parecer escaso este tiempo para poder gritar a los cuatro vientos, todo lo que escribiré a continuación, pero para mí es más que suficiente, es mucho más de lo que pedía, porque todo lo que escribo es lo que él hace que mi corazón sienta.

En realidad todo empezó hace mucho más tiempo... Un agosto de 2013 él se cruzó en mi camino, dichosa yo porque eso sucedió. Todo eran conversaciones en las cuales ambos estábamos muy agusto, tanto que se daban a todas horas y todos los días. Tras varias insistencias, risas, indirectas, piques y grandes momentos, decidimos quedar para tomarnos un helado, esa tarde fue maravillosa y este lugar fue testigo...


Este banco fue el testigo de el metro de separación que yo ponía de por medio, metro que ahora no quiero que exista entre nosotros porque hasta los centímetros se me hacen demasiado; pero también de las muchas risas que compartimos ese día. 

La relación siguió adelante de manera increíble, nos vimos alguna que otra vez de casualidad, pero pasábamos casi todo el día juntos como quien dice, porque las conversaciones no cesaban. Compartimos nuestro día a día, nuestros pensamientos, un tira y afloja que sólo nosotros sabemos, unas incontroladas ganas de vernos y muchas muchas cosas en común. Poco a poco fue surgiendo ese algo indescriptible.

Más tarde llegaron nuestro mágicos "10 minutos", mágicos porque lo que era vernos un ratito, terminaban siendo horas y horas juntos. Y una tarde, lo que llevábamos deseando tanto tiempo sucedió, te arriesgaste y fue lo mejor que podías haber hecho, sobre todo de esa manera, tras picarme y que me callases de repente con el ansiado "aggbeso". Ese beso que nos hizo temblar y que me hizo saber que tú y solamente tú, eras para mi. Y no fue casualidad, fue el destino quien al parecer tenía escrito un 24 al rojo vivo, porque tiempo más tarde nos dimos cuenta de que ahí, en nuestro primer beso, se hallaba el comienzo de nuestra vida juntos...


Y el 24 de octubre de 2013, sucedió lo inevitable, lo que los dos necesitábamos, decidimos ser el uno para el otro, y fue entonces cuando descubrimos lo que es el amor, eso que sentimos mutuamente, de manera infinita y que cada día crece más y más. 

Hace un mes que estamos separados, separados sólo físicamente, porque seguimos juntos en cuerpo y alma, permaneces aquí conmigo, un mes duro para ambos en el que las ganas de vernos aumentan millones a cada segundo, pero ya queda poco, sólo unas semanas para estar juntos de nuevo, y para disfrutar de ese reencuentro.


Tú eres tú y eres todo para mí. Gracias por entrar en mi vida, por todo este tiempo a tu lado, por hacerme muy muy feliz, por enseñarme lo que es el amor, el verdadero amor, por tu apoyo incondicional, por hacerme reír cuando nadie más puede hacerlo, por consolarme al llorar, por hacer que me sienta a salvo en tus brazos, por aguantarme, por ser el que hace que me sienta mujer erizándome la piel, GRACIAS POR TODO!!

Eres lo más lindo que existe, el amor de mi vida, amo todo de ti, así que nunca cambies nada. Cuando te tengo a mi lado, en mis brazos, soy la mujer más feliz del mundo y prometo no dejarte ir nunca.


Elijo una vida junto a ti... para poder seguir mirando esos ojos redonditos y oscuros que están rodeados de largas pestañas, tocar tus cejotas, besar tu nariz, observar esas entrañables marquitas de tu cara, jugar con tus pies, agarrar tus manos cálidas, acariciar tu pelo, dormir y despertar todos los días a tu lado, besarte las pequitas de las espalda y los hombros, dormir plácidamente en tu pecho, escuchar tus latidos, respirar tu aire, besar tus labios que me dan la vida, en definitiva, vivirte a ti, porque TÚ ERES MI VIDA, a todas horas y en todas partes, porque mi corazón nunca ha latido tan fuerte, ni se ha hecho escuchar tan alto por alguien, y ese alguien eres sólo y únicamente tú, JONAY RENÉ ALMEIDA LEÓN. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, yo se lo gritaré al mundo entero.


TE AMO MUCHÍSIMO MI VIDA, no lo olvides nunca.
Vivirlo intensamente juntos como hasta ahora 24*    
Tuya siempre, WAKU <3
              













domingo, 23 de febrero de 2014

¿Qué es el amor?

El amor es un sentimiento, un tanto inexplicable, muchos piensan que no existe, mientras que otros lo defienden a capa y espada. Para cada persona tiene un significado o una manera de sentirlo. Para mi el amor es real, es todo aquello que sientes por quien quieres, pero hace unos meses que empezó a tener otro sentido, un sentido tan necesario como los 5 que tenemos.
Para mi el amor es olerte; cada olor que desprendes, tu olor natural, tu perfume o incluso el olor tras una noche apasionada.
Para mi el amor es tocarte; tocar cada poro de tu piel, recorrer con caricias y besos cada tramo y cada esquina de tu cuerpo, tener cada rasgo de tu cara tatuados es mis dedos, tocar tu pelo, tus manos, sentir el calor que desprendes, abrazarme a ti mientras duermo e incluso meter mi mano en tu pecho mientras conduces.
Para mi el amor es probarte; besarte los labios, la frente, la nariz, los ojos y todo lo que me apetezca, saborear tu piel salada y tus dulces labios, los cuales son un vicio e incluso aveces muerdo.
Para mi el amor es oírte, oír esa voz que me fascina, esa risa que me contagia más risa y oírte cantar, oír cada te amo, escuchar tu respiración, tus gemidos, tus ronquidos e incluso los latidos de tu corazón.
Para mi el amor es mirarte, perderme en esos maravillosos ojos oscuros de largas pestañas, comerme con la mirada tus labios antes de besarlos y que sólo tenga que cerrar los ojos para "tenerte delante", porque ellos y mi mente te tienen grabado de arriba abajo.
Para mi el amor es acostarme y despertarme sabiendo que aunque algo vaya mal, te tengo a ti siempre a mi lado, cada día que pasa.
Para mi el amor es imaginar un futuro juntos, una vida junto a ti.
Para mi el amor es... simplemente TÚ.
Un tú y yo constante, un amor del que somos dueños, un amor del cual estoy enamorada, un amor que es clave en mi vida, un amor que me hace feliz.
Y todo te lo debo a ti, René Almeida León.
Te amo mi vida, nunca lo olvides.
Atentamente, waku.
24*

lunes, 17 de febrero de 2014

Te REamo!

La luz de la tarde entra por mi ventana,
mientras exijo tu presencia bajo mis sábanas,
te necesito pronto aquí en mi cama,
para querer ver la luz de la mañana.
Ración de besos para este corazón triste,
que enloqueció de amor cuando apareciste,
quítate la ropa que te viste y ven a desnudarme como ya una vez lo hiciste.
No te prometí un amor eterno,
pero sin ti la vida se vuelve infierno,
soy feliz con sólo vernos y si no te tengo es cuando enfermo.
Si te prometí vivirlo intensamente y a cada minuto te paseas por mi mente.
Te quiero tanto que no puedo, expresar con palabras todo lo que siento.
Bendita la madrugada del 24,
y aquella tarde en tu otro cuarto.
Dichosa yo por tenerte y espero nunca perderte.
Feliz contigo porque te amo,
y una vida junto a ti es lo que REclamo.

By Melody del Pino Santana Melián.
To Jonay René Almeida León.


lunes, 6 de enero de 2014

Algo así como Renacer.

Hace un tiempo vengo dándome cuenta de que algo en mí ha cambiado. Supongo que ha sido el proceso ese por el que todos debemos pasar, madurar suelen llamarlo, y también las circunstancias y experiencias que he vivido a lo largo de los años. 
Por partir de algún momento, me sitúo hace unos 5 años, tras la muerte de mi abuela. Recuerdo que era una simple adolescente, sencilla, simpática y con cierta capacidad para pensar como un adulto, algo insegura e inexperta. En aquella época, para mí lo importante era aprobar todo con buena nota, pasarlo bien con los amigos; aquellos que nunca podían fallarte ni tu a ellos; y tratar de que en casa todo fuese bien. 
Tenía una obsesión por ser feliz, lo cual requería tiempo y esfuerzo, pensaba que todo consistía en no perder a los amigos, tener novio, salir de fiesta, sacarme la carrera y más adelante trabajar, pensaba que la felicidad era hacerse mayor, pero no. Felicidad era salir por la tarde, ir a merendar, comernos un helado, sacarnos fotos, hacer el tonto mientras grabábamos un vídeo, etc. Felicidad era esa sensación de vivir queriendo ser mayor pero sin dejar de ser una niña.
Siempre me he considerado una persona sensiblona, y lo sigo siendo, pero de otra manera, ahora soy algo más fuerte, me siguen afectando las cosas pero en vez de llorar y llorar, me enfoco en lo positivo y busco soluciones o incluso escapatorias. 
En cuanto a los amigos, he aprendido que hay lazos que con el tiempo se rompen, que cada ser debe buscar su camino y formar su vida, habrá gente que quiera llevarte contigo y gente que no. Hay relaciones que se distancian para siempre y otras que siguen vivas a pesar de no hablarse, no verse o no quedar. Y también que los amigos te fallarán, en algún momento y de alguna manera, al igual que tú a ellos, pero que habrá solución si de verdad merece la pena. Como una vez alguien me dijo: "Habrá gente que desee tu muerte y gente que estará a muerte contigo."
En lo académico y profesional, sólo hay que intentar hacer lo que más nos guste si se nos dan las oportunidades necesarias, y si no es así, buscar la mejores alternativas, no estancarnos ya que no hay nada planeado. En este ámbito es cierto que no puedo tener queja, he ido consiguiendo poco a poco lo que siempre he querido.
En casa, la familia, siempre ha sido inestable, quizás sea el pilar que más me afecta, pero hay que intentar sobrellevar todos los problemas que surjan, además, los bueno momentos, aunque son pocos, son maravillosos.
Y en cuanto al amor, hay que saber valorar el de la familia, el de los amigos y aquel que tanto se desea, que nunca se sabe cuando llega, puede aparecer cuando menos te lo esperas, y eso a mi me ocurrió, apareció la persona ideal, la que me hace feliz cada día y a cada momento.
Por todo esto, he descubierto que no hay nada mejor que sentirse bien, estable, para intentar disfrutar de la vida. Que todo lo que empieza también acaba, por ello hay que vivir el presente. Ser feliz con lo que se tiene y saber sacar una sonrisa por las pequeñas cosas que nos regala la vida y que son lo verdaderamente importante. Y cuando aparezcan los problemas, intentar sacar fuerzas de donde se pueda.
Todo esto, lo he ido consiguiendo poco a poco, golpe tras golpe, error tras error, pero mi mayor logro ha sido poder decir: "Hoy, me siento bien."

martes, 5 de noviembre de 2013

Daniel Ismael Pérez Macario

Recuerdo cada instante, cada momento. Yo era una simple chica que llegaba entusiasmada a 1º de bachillerato, con muchas ganas y encantada de conocer gente nueva, lo que no podía imaginar es que tras ese año y el siguiente, una persona que acababa de entrar en mi vida, se fuese a convertir en alguien tan importante para mí como lo es hoy.

Siempre lo conocí de verlo por los pasillos, ese chico alto, moreno, simpático, ese chico del que todo el mundo hablaba bien, pero ahora que lo conozco de primera mano debo decir que se quedaban cortos, aunque los entiendo porque es difícil poder expresar con palabras todo lo que es él.

Empezó siendo un compañero de clase, el de la mesa de al lado, mi mano derecha, aquel con el que me reía a más no poder, el que me hacía cosquillas y ese chico tan aplicado con el que me encantaba trabajar. Poco a podo, día tras día y sucesivamente, se convirtió en un gran amigo al que le contaba secretos, con el cual cotillear y muchas cosas más, pero lo bueno acababa de empezar.

Fue en 2º de bachillerato, ese año tan temido y deseado a la vez, cuando nuestra amistad dio un vuelco, se consolidó hasta tal punto que hoy en día puedo decir y digo que Daniel Ismael Pérez Macario es parte esencial de mi vida. Es MI GRAN AMIGO, uno de los mejores. Todo esto lo digo porque así lo siento, pero sobre todo, porque me lo ha demostrado. Porque aunque pase el tiempo, no nos veamos todos lo días y no hablemos a todas horas, él sigue ahí, formando parte de mi vida. Es mi Gnomo y yo su Pequeña Elfa y eso nada ni nadie lo podrá cambiar. Tengo que decirte, a ti querido, que no hay día que no le de gracias a la vida por ponerte en mi camino, me has sabido escuchar y comprender, y aunque creo habértelo dicho ya, no hay abrazos que me reconforten más que los tuyos. Echo muchísimo, pero muchísimo de menos, tenerte a mi derecha cada mañana, poder acariciarte el pelo, sentir esas manos tuyas en mi pierna cuando intentas hacerme cosquillas, tus aplausos sonoros, nuestras charlas en Economía, esa risa tuya y todos esos buenos momentos, que aunque ya no se den con la misma frecuencia, cuando nos reunimos seguimos siendo los mismos, seguimos siendo DAMPI. No cambies nunca, porque eres el mejor y como siempre te he dicho, te quiero porque tengo mil razones para hacerlo cada día.

¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES!! Ahora toca no mirar atrás, toca seguir adelante con paso firme y disfrutar de tus 20. Y recuerda que de mi no te librarás fácilmente, son muchos los cumpleaños y momentos que nos quedan juntos.

Te amo <3





sábado, 5 de octubre de 2013

Otoño anciano y dorado.

La estación con color a canela pero sabor amargo, amargo por la soledad.
Esa soledad que tanta compañía nos hace ¿qué irónico no?
Por suerte no es la única, no siempre nos sentamos en ese banco solos, esperando a que alguien llegue, nos coja de la mano y nos haga sentir especialmente bien. A veces existe la fortuna de que esa presencia sea real, esa dichosa suerte por la que un ser se apiada de nosotros y decide que su soledad y la nuestra se hagan compañía mutuamente, al igual que ellos. Y lo mejor de todo es cuando cierras los ojos, respiras y te das cuenta de que tiene olor propio, temperatura corporal, poros en la piel y hasta un corazón, que a veces está roto o echo pedazos, pero eso no impide que dentro tenga sentimientos, e incluso sea capaz de amar.

Hay momentos en los que somos como esa hoja que se derrumba y cae al suelo, agrietada y reseca, esperando a que alguien pase y la recoja para no ser pisada. No está mal, porque caer también forma parte de la vida, pero recuerda que incluso en el suelo eres hoja, una hoja en esencia, hoja de un árbol que floreció por mucho tiempo.

Por eso yo aprovecho el otoño incluso en soledad, simplemente salgo sin rumbo por las calles, paseo, respiro y disfruto de esa brisa de la noche que no quema de frío pero hace que nos abriguemos. Yo también me siento en ese banco, pero no espero que nadie aparezca, si ocurre bien, pero no lo ansío, porque comprendí que sentada ahí es precisamente el otoño quien me acompaña, no me ama, pero me hace sentir bien y con eso me basta.