Todo empezó en 2009, cuando una humilde chica entró en clase y a todo el mundo llamó la atención por como era, única, especial, no sé. Yo que soy muy curiosa, la observaba y poco a poco empecé a entablar conversación con ella. Empezamos a conocernos, a compartir opiniones, a contarnos cosas, y de repente, sucedió, me di cuenta de que se había convertido en una buena amiga. Y aquí nuestra primera foto...
Pasaba el tiempo y ya formaba parte de mi vida. Cuando llegaba a mi casa le decía mi madre: ¡MAAA! como si nada, porque ella es así de especial y porque ya nos considerábamos como hermanas. Fueron muchos los recreos y horas a su lado, momentos inolvidables, risas, lágrimas, tardes juntas, conversaciones por teléfono y por messenger, etc. Hasta hablábamos con parceros.
Fue un verano increíble, todos los momentos a su lado lo son. Y aunque hay días en los que no hablamos, ella sabe que la amo, si la amo, porque es una verdadera amiga, que podrá contar conmigo SIEMPRE.
Y nuestros momentos de locura son lo mejor.

Tengo que agradecerte muchas cosas, porque has estado ahí siempre, para todo. GRACIAS.
No olvides que me tendrás aquí cuando lo necesites, y solo te pido que nunca, nunca, nunca, dejemos que esta amistad termine. No cambies porque siendo tú misma es como consigues que te amemos tanto. Vales mucho y ya te lo he dicho mil veces, recuérdelo siempre. Esto solo acaba de empezar, sé que nos queda mucho por vivir juntas.
¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES! Ahora a disfrutar de los 19.
TE AMO HERMANA MAYOR.






No hay comentarios:
Publicar un comentario